
Irlande
Dollymount Strand, ubicada en Dollymount en Leinster, Irlanda, es una playa de 3 kilómetros de largo con arena compacta y fácilmente accesible en coche desde el centro de Dublín. Es un spot apreciado por los riders locales por su amplio espacio y condiciones consistentes, especialmente popular cuando el viento sopla del sureste.
La playa ofrece una zona de despegue bien definida y protegida, con condiciones que varían significativamente según la marea. Es un lugar ideal para progresar o disfrutar de sesiones tranquilas, gracias a su infraestructura bien organizada y su comunidad activa.
The wind data shown here comes from ERA5 (via Open-Meteo) over 4 years, reprocessed to reflect realistic conditions.
👉 Average wind has been calibrated to avoid the usual underestimation of models.
👉 Gusts have been corrected by a median ratio to avoid unrealistic extreme values.
👉 Each day is summarized by the median wind (P50) observed during useful hours (8am–8pm), then classified into wind ranges.
👉 The weighted mode mixes average wind and gusts to best reflect felt wind.
Dollymount funciona mejor en marea baja, donde el agua se vuelve muy plana y accesible. En marea alta, la superficie del agua se vuelve más ondulada, especialmente con un viento del suroeste que tiende a ser ráfagas. El viento dominante viene del sureste, lo que lo hace frontal en relación a la playa.
La zona de despegue está claramente marcada por dos postes amarillos y delimitada por un cartel de kitesurf. En marea alta, estos postes pueden estar parcialmente sumergidos, creando un cuello de botella para los riders que entran y salen del agua. Una vez lanzado, tienes mucho espacio para navegar cómodamente lejos de la costa.
En marea baja, tendrás que caminar un poco con tu cometa desde la zona de despegue hasta el agua, pero encontrarás pequeñas olas y condiciones más suaves. En marea alta, el agua cerca del muelle es más plana ya que está protegida, lo que a menudo atrae a riders experimentados que buscan agua plana. Las olas de ferry llegan regularmente cuando los ferris entran o salen del puerto de Dublín, ofreciendo oportunidades para riders avanzados que navegan lejos de la costa.
Las condiciones ideales en Dollymount ocurren con un viento del sureste entre 15 y 25 km/h, especialmente en marea baja. El viento del suroeste también ofrece excelentes condiciones, con una orientación lateral perfecta y agua generalmente más plana cerca del muelle.
Los mejores meses son marzo, abril, mayo, septiembre y octubre, cuando el régimen de viento es más estable y predecible. Las sesiones más productivas suelen tener lugar a finales de la tarde cuando el viento se establece.
La superficie del agua en Dollymount es generalmente plana en marea baja, con una profundidad gradual que permite estar de pie durante varios cientos de metros. En marea alta, el agua se vuelve ondulada, especialmente con un viento del sureste que genera pequeñas olas. La zona cerca del muelle es más plana ya que se beneficia de una protección natural.
Las olas de ferry llegan regularmente, creando oportunidades interesantes para los riders experimentados. La calidad del agua es clara, proporcionando buena visibilidad para navegar de manera segura.
La corriente en Dollymount es generalmente débil, lo que hace que el spot sea accesible para riders de todos los niveles. Sin embargo, se debe mantener la vigilancia cerca del canal del puerto de Dublín, donde la corriente puede volverse más fuerte. La marea baja es la condición ideal para navegar, ofreciendo mejor visibilidad y un control más fácil.
Las tamaños de cometas recomendadas varían según las condiciones del viento. Con un viento constante de 15-20 km/h, una cometa de 13 a 17 m² es ideal para la mayoría de los riders. Para sesiones más ventosas que alcanzan 20-25 km/h, una cometa de 11 a 14 m² ofrece un mejor control.
Los riders principiantes deben favorecer cometas más grandes para facilitar el despegue y el aterrizaje en la zona bien delimitada. Los riders experimentados pueden usar cometas más pequeñas para aprovechar las olas de ferry y condiciones más dinámicas.
El régimen de viento en Dollymount está dominado por vientos del sureste, que son los más consistentes y predecibles. Las direcciones ideales incluyen sureste, sur y suroeste, siendo el suroeste la que ofrece una orientación lateral perfecta. El viento del oeste es offshore, mientras que el noreste es lateral desde la otra dirección.
Las velocidades del viento generalmente oscilan entre 15 y 25 km/h, con ráfagas que pueden alcanzar 30 a 40 km/h durante sesiones más activas. El viento es generalmente frontal en la playa, lo que significa que sopla directamente hacia la costa.
El clima de la región es típicamente oceánico templado, con temperaturas que oscilan entre 11 y 18°C según la temporada. Los meses más activos para el kitesurf son marzo, abril, mayo, septiembre y octubre, cuando las condiciones del viento son más consistentes y predecibles.
El invierno requiere un traje de neopreno de 5 mm con guantes y botines, mientras que el verano permite un traje de neopreno de 3 mm. La temporada de kitesurf se extiende durante 11 meses, con condiciones viables prácticamente todo el año.
La profundidad en Dollymount es gradual y progresiva, con un fondo de arena compacta. En marea baja, se puede estar de pie durante varios cientos de metros, con una profundidad máxima de aproximadamente 2 metros a 200-300 metros de la costa. En marea alta, la profundidad aumenta pero sigue siendo accesible, alcanzando aproximadamente 2-3 metros en la zona principal de navegación.
Esta profundidad gradual hace que el spot sea muy seguro para riders de todos los niveles, permitiendo un fácil lanzamiento y aterrizaje.
La temperatura del agua en Dollymount varía significativamente según la temporada. En verano (junio a agosto), el agua alcanza aproximadamente 13-15°C, requiriendo un traje de neopreno de 3 mm. En invierno (diciembre a marzo), la temperatura baja a 8-10°C, exigiendo un traje de neopreno de 5 mm con guantes y botines.
Se recomienda un traje de neopreno durante todo el año, incluso durante los meses más cálidos, debido a la naturaleza oceánica del clima irlandés.